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"Tratado de Aquisgrán: Alemania y Francia, cada vez más unidas"

Deutsch-Französischer Freundschaftsvertrag

Deutsch-Französischer Freundschaftsvertrag, © dpa

22.01.2019 - Comunicado de prensa

Carta conjunta de los embajadores Rolf Schulze (Alemania) y Roland Dubertrand (Francia) con motivo de la firma del Tratado de Aquisgrán.

Hoy, la Canciller Federal de Alemania, Angela Merkel, y el Presidente de la República francesa, Emmanuel Macron, se reunirán en la ciudad alemana de Aquisgrán para proceder a la firma de un nuevo tratado sobre cooperación e integración entre nuestros dos países. Se trata de la concreción de una iniciativa lanzada por el Presidente Macron poco después de su elección, en su discurso de la Sorbona, con el fin de dar un nuevo impulso a los vínculos entre Francia y Alemania para enfrentar de manera conjunta los desafíos del siglo XXI a nivel nacional, europeo y global.

Ni el lugar – Aquisgrán ocupa un sitio especial tanto en la historia de Francia como de Alemania desde la época de Carlomagno–, ni la fecha escogida para la firma son casuales: hace exactamente 56 años, el 22 de enero de 1963, en un contexto internacional caracterizado por la Guerra Fría y pocos años después del fin de un conflicto mundial mortífero que había enfrentado a nuestros dos países por tercera vez en menos de un siglo, el general De Gaulle y el Canciller Adenauer firmaban el Tratado del Elíseo. Un texto breve pero sustancial, que resultó fundamental para reconstruir y replantear conjuntamente nuestras relaciones bilaterales, luego de siglos de antagonismo.

Poniendo como base la reconciliación y el encuentro entre nuestros pueblos, franceses y alemanes llevamos adelante un proceso de cooperación sin precedentes y en pocas décadas, de enconados rivales históricos, convertimos a nuestros países en dos aliados animados por la voluntad común de fomentar y profundizar la construcción europea, simbolizada por la labor de las “duplas” Helmut Schmidt-Valéry Giscard d’Estaing, Helmut Kohl-François Mitterrand o Gerhard Schröder-Jacques Chirac. Sin duda, uno de los proyectos de paz más exitosos de la historia y una fuente de inspiración para el mundo.

Este nuevo compromiso no sustituye el Tratado del Elíseo – de hecho, ambos seguirán existiendo simultáneamente–. Por el contrario, su objetivo es darle continuidad, alcanzando una mayor convergencia entre ambos países y seguir ampliando las ya estrechas relaciones entre Alemania y Francia con nuevas cooperaciones, especialmente en los ámbitos de la política exterior, de seguridad y de defensa; de la economía, la cultura, la educación, la investigación, las tecnologías; de las políticas medioambientales y del clima, así como en los intercambios entre regiones fronterizas y la sociedad civil.

En el ámbito de la seguridad y defensa, nuestros países buscarán una colaboración aún más estrecha en Naciones Unidas, con el fin de dar una voz fuerte a Europa en el Consejo de Seguridad. En el marco de nuestras obligaciones en la OTAN y la Unión Europea, Alemania y Francia profundizarán su cooperación, con una nueva cláusula de defensa mutua, y seguirán desarrollando los lazos industriales y las capacidades militares para superar las brechas existentes.

En un entorno internacional en plena recomposición, marcado por el auge de movimientos populistas, las tensiones comerciales, la tentación del ensimismamiento nacionalista y la incertidumbre, el Tratado de Aquisgrán apunta a reafirmar y promover nuestros valores compartidos en términos de democracia y de derechos humanos, y a manifestar nuestro apego al multilateralismo y al comercio internacional abierto, basado en reglas y en el principio de reciprocidad.

También es el reflejo de nuestra voluntad de asumir nuestra responsabilidad común con el futuro de Europa, una Europa fuerte, soberana y democrática, un actor global comprometido con la paz mundial, el desarrollo sostenible y el bienestar de nuestros pueblos y animado por la voluntad de trabajar de forma cada vez más estrecha con nuestros socios que comparten, como Chile, estos mismos compromisos.

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